Los domingos suelo ponerme a pensar sobre lo que voy a hacer en la semana, en cuestiones estratégicas, organizo un poco mi semana e intento estimularme para empezar el Lunes con muchas pilas. Mi trabajo es así, requiere de mucha estimulación, creatividad y buena administración del tiempo (productividad).
Revisé la web de mi empresa desde un ojo crítico (diseño y contenido) y no me tiene muy conforme, igual la considero simple y… llamémosla decente, a mi forma de ver, por lo que no me preocupé demasiado en cambiarla ahora mismo, ya que este diseño no está hace mucho tiempo online y en el momento que la vaya a cambiar va a ser porque “la vea” (véase visualización) tal cual la quiero.
Pensaba en cómo promociono mis servicios, en cómo los ofrezco, en la impresión que puede llegar a causar. Esto me generó un gran dilema: el receptor.
¿Quién es el receptor de mi web? ¿A quién me estoy dirigiendo?
Bien, hago un análisis general:
- Visitas desde Google o buscadores.
- Contactos propios, amigos, conocidos.
- Posibles clientes de mi ciudad y zona.
- Posibles clientes de Argentina.
- Posibles clientes de habla hispana.
- Posibles clientes del mundo.
Estos items tienen muchos pro´s y contras, a las cuales debería adaptarme según a cuál de ellos quiero dirigirme principalmente.
Si desarrollo un sitio “2.0″ puede que el Geek avanzado diga “está pasado de moda”. Si lo hago con Times New Roman y links en azul es antiguo y para nada novedoso para la mayoría, aunque clásico y “amigable” para el cliente local. Si hablo de SEO, SEM y SMO como servicios a ofrecer sin explicar mucho, puede ser “pro” para el que está en el tema, aunque absolutamente inentendible para el que no lo está. En fin, este dilema lo tengo siempre y todavía no estoy del todo conforme con mi presentación. Lo considero fundamental.
Aunque sea caprichoso, creo que debería definirme. Mis clientes son locales, de mi ciudad y zona. Empresas, instituciones, profesionales, boliches, en fin… ellos son quienes hacen que jfpweb funcione como una empresa, quien me da la posibilidad de ser totalmente independiente hace unos años, a mi corta edad. Mi adaptación a ellos, mi preocupación por adaptarme a sus necesidades y brindar lo mejor de mí, hicieron hasta hoy, mi empresa.
Pero… ¿Hacia dónde voy? El fin de todo emprendimiento es avanzar, expandirse (de forma segura o no, pero hacerlo). Crecer. Bien. Mi zona no es para nada Geek, y esto tiene muchas ventajas y desventajas, las cuales me pude/supe adaptar hasta ahora. Esto me hace pensar que debo “repartir” las explicaciones del ofrecimiento, lograr explicar brevemente para el que no sabe y listar nombres reales de los servicios.
Esperemos que pueda definir esto que para mí es muy importante, ya que un buen mensaje, emitido por un emisor decente, carece de sentido si no se apunta a cierto “tipo” de receptor. Asñi pienso, obviando que una imágen institucional y presencia definida convierte todo en más confiable, y en cuestiones internas, mejora la organización.
¿Piensan que influye mucho esto de definir el receptor?
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