Dejando de lado un poco la música y la tecnología, hoy al ser el día del Médico Rural, me hizo acordar a 2 grandes médicos, muy grandes.. GRANDES SERES HUMANOS también, así, con mayúscula.
Estoy hablando de 2 seres que ya fallecieron y que hicieron mucho por “el prójimo”, el primero que voy a nombrar es Esperancino como yo, nació en 1895 y murió en 1995, el Dr. Esteban Laureano Maradona.
“[...] fue un médico rural, naturalista, escritor y filántropo argentino famoso por su modestia y abnegación, que pasó cincuenta años en una remota localidad de Formosa ejerciendo desinteresadamente la medicina.
Su vida fue un ejemplo de lucha y altruismo. Ayudó a comunidades indígenas en todo aspecto: tanto económico como cultural, humano y social.
Escribió libros científicos de antropología, flora y fauna. Renunció a todo tipo de honorario y premio material viviendo con suma humildad y colaborando con su dinero y tiempo con aquellos que más lo necesitaban a pesar de que pudo haber tenido una cómoda vida ciudadana, gracias a sus estudios y a la clase social a la que pertenecía.
Un par de frases por él dichas sintetizan muy bien su pensamiento sobre su profesión y su manera de vivir:
Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes.
Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado.”
El otro Médico que quiero nombrar y destacar, aunque ya lo he hecho en otro momento, se inició como Médico Rural y terminó brindando soluciones médicas de alto rango científico a todo el mundo, el Dr. René Gerónimo Favaloro.
“[...] fue un famoso cirujano torácico argentino, quien realizó el primer bypass aorto coronario en el mundo.”
Esto no es más que un nombramiento para destacar a estos dos seres, si me pondría a contar lo que con el tiempo fui conociendo de estos dos seres maravillosos, no terminaría más.
Permítanme la expresión.. La puta madre, cuántas cosas buenas y positivas puede hacer un solo ser humano con buena leche y ganas.. con sentido común, con amor a la vida, con la única condición de ser HUMANO en lo que significa realmente eso, sin distinción de raza ni absurdos prestigios.. Estas personas entre millones de cosas que HICIERON, nunca perdieron su moral.. y fueron sensibles, muy, en todo sentido. En fin.. simplemente recordarlos, porque éste tipo de personas NUNCA deberían ser olvidados.
Y me emocioné, la puta madre que vale la pena recordar a esta gente. Dios los bendiga.
Seguí leyendo!