A pesar de mi estado febril del día anterior y del día del recital de Regina, fui al GEBA para ver por primera vez a Regina en vivo. Si tengo que definir el show en una sola palabra, diría: perfecto.
Ahora bien, ¿qué sería perfecto para mí? Primero y principal, que vi a una ARTISTA con un TALENTO increíble. Un talento que demostró a cada segundo del recital. Como show en sí, poca puesta en escena, casi nula, pero eran pocos músicos en escena (ella con su piano, un batero, un chelo y una notebook)… lo único que acompañó a la escena fue un simple juego de luces. Pero de vuelta, insisto con el talento de ella. Todos los que conocemos a Regina sabemos perfectamente que para disfrutar de ella sólo se necesita su voz y un piano. Es realmente suficiente. Y acá está lo notable… pocos artistas del mundo pueden hacer tanto con tan poco.
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